Cómo tener una conversación desafiante con un ser querido




Por
Jason
Jiménez​


Seamos
honestos.
Nadie
busca
tener
una
conversación
desafiante
con
un
amigo
o
familiar.
La
mera
idea
de
decir
algo
que
pueda
herir
sus
sentimientos
provoca
escalofríos.
Y
así,
en
lugar
de
afrontar
el
problema,
sigues
evitando
la
conversación
y
acabas
tirándolo
a
un
lado
con
los
demás
asuntos
sin
resolver.


Pero
pregúntese:


¿evitar
las
conversaciones
difíciles
con
un
ser
querido
mejora
o
perjudica
mis
relaciones?


Como
cristiano,
no
es
sabio
reprimir
tus
sentimientos
o
evitar
expresar
lo
que
sientes
sobre
algo
con
alguien
que
amas,
especialmente
si
hay
un
problema
que
obstaculiza
tu
relación.


Una
relación
auténtica
es
la
que
se
construye
sobre
la
base
de
la
honestidad
y
una
actitud
abierta.


Así
que,
sea
cual
sea
el
reto
o
la
dificultad
que
tengas
con
un
ser
querido,
aquí
tienes
cinco
prioridades
a
seguir
que
te
motivará
a
tener
esa
conversación
incómoda.



Primera
prioridad:
orar
antes
de
la
charla
difícil


Quizá
pienses
que
la
primera
prioridad
parece
un
poco
obvia.
Y
tienes
razón.


La
oración
es
evidente
porque
es
esencial
.
Sin
embargo,
muchos
cristianos
se
saltan
la
oración
y
se
meten
de
lleno
en
lo
que
les
preocupa.
Sin
embargo,
la
Biblia
dice
muy
claramente:
“Por
nada
estéis
afanosos;
antes
bien,
en
todo,
mediante
oración
y
súplica
con
acción
de
gracias,
sean
dadas
a
conocer
vuestras
peticiones
delante
de
Dios”
(Fil.
4:6
LBLA).
Cuando

y
tu
amigo
(o
familiar)
se
reúnan
para
hablar
de
algún
asunto
delicado,
orar
juntos
ayudará
a
calmar
los
nervios
y
a
trasladar
el
foco
de
atención
al
Señor.
También
es
importante
que
se
expresen
mutuamente
su
gratitud
y
pidan
a
Dios
que
les

sabiduría
y
entendimiento
para
solucionar
las
cosas.



Segunda
prioridad:
conversar,
no
dar
lecciones


Cuando
alguien
te
hace
daño,
lo
natural
es
atacar
a
la
persona
que
te
ha
herido.
Pero,
según
1
Pedro
3:8,
como
cristiano
debes
ser
“…de
un
mismo
sentir,
compasivos,
fraternales,
misericordiosos
y
de
espíritu
humilde”.
Por
lo
tanto,
lo
último
que
quieres
hacer
(no
importa
lo
inocente
que
te
sientas)
es
adoptar
un
tono
acusador
con
tu
amigo.


Tu
enfoque
es
honrarlo
como
una
persona
hecha
a
la
imagen
de
Dios
,
no
despreciarlo
si
no
se
ajusta
a
tu
punto
de
vista.
Tu
punto
de
partida
no
es
“voy
a
ponerte
en
tu
lugar
por
hacerme
daño”.
Debería
ser:
“quiero
entender
por
qué
hiciste
lo
que
hiciste
porque
te
amo”.



Tercera
prioridad:
mostrar
respeto


Como
seres
humanos,
anhelamos
el
respeto.
Una
buena
técnica
cuando
se
entabla
una
conversación
difícil
es
centrarse
en
honrar
a
la
otra
persona
por
encima
de
uno
mismo.
Cuando
honras
a
alguien
(1
Pe.
2:17),
eso
no
sólo
actúa
como
difusor
sino
que
también
invitará
a
la
otra
persona
a
dirigirse
a
ti
con
respeto.
Piénsalo
así,


honrarse
unos
a
otros
lleva
a
un
diálogo
respetuoso
.



Cuarta
prioridad:
ser
abierto
y
honesto


De
ello
se
desprende
que,
si
se
emplean
adecuadamente
las
tres
primeras
prioridades,
la
cuarta
probablemente
se
acomodará.
Sin
embargo,
hay
muchas
perspectivas
aterradoras
que
pueden
obstaculizar
la
vulnerabilidad:
inseguridades,
fracasos,
miedo
al
rechazo
y
problemas
de
confianza.
Sin
embargo,


ambos
tienen
que
estar
dispuestos
a
expresar
una
emoción
real


y
la
voluntad
de
resolver
las
cosas
para
que
los
dos
puedan
progresar.
Esto
llevará
tiempo,
así
que
asegúrate
de
no
apresurarte
ni
fingir.



Quinta
prioridad:
pedir
perdón


Jesús
dice
a
sus
seguidores:
“Por
tanto,
si
estás
presentando
tu
ofrenda
en
el
altar,
y
allí
te
acuerdas
que
tu
hermano
tiene
algo
contra
ti,
deja
tu
ofrenda
allí
delante
del
altar,
y
ve,
reconcíliate
primero
con
tu
hermano,
y
entonces
ven
y
presenta
tu
ofrenda”
(Mt.
5:23-24).
La
palabra
“reconcíliate”
transmite
una
respuesta
inmediata
para
hacer
las
paces
con
la
persona
ofendida.
En
lugar
de
excusarse
por
sus
acciones,
siempre
es
mejor


asumir
la
responsabilidad
de
cualquier
mala
acción


y
resolver
rápidamente
los
asuntos
antes
de
que
se
vayan
de
las
manos.



Recursos
recomendados
en
Español:

Robándole
a
Dios
(tapa
blanda
),
(Guía
de
estudio
para
el
profesor
)
y
(Guía
de
estudio
del
estudiante
)
por
el
Dr.
Frank
Turek

Por
qué
no
tengo
suficiente
fe
para
ser
un
ateo
(serie
de
DVD
completa
),
(Manual
de
trabajo
del
profesor
)
y
(Manual
del
estudiante
)
del
Dr.
Frank
Turek

 

_____________________________________________________________________________________________________________________________________________________


Jason
Jiménez
es
el
fundador
de
STAND
STRONG
Ministries
y
miembro
de
la
facultad
de
Summit
Ministries.
Es
un
pastor,
apologista
y
orador
nacional
que
ha
ministrado
a
las
familias
durante
más
de
veinte
años.
En
su
extensa
carrera
ministerial,
Jason
ha
sido
pastor
de
niños,
estudiantes
y
universitarios,
y
es
autor
de
cerca
de
10
libros
sobre
temas
relacionados
con
la
apologética,
la
teología
y
la
crianza
de
los
hijos.



Fuente
Original
del
blog:

https://bit.ly/3DBp0Gy
 


Traducido
por Jennifer
Chavez 


Editado
por Monica
Pirateque